Viernes 07 de Octubre de 2005
¿Sexo extremo?
¡Jo-der! (disculpad el exabrupto).
Hasta donde me da la memoria, Cosmopolitan era una revista de esas que se autotitulaban “respetables”, para señoras de su casa, para amas de casa honestas que esperan a su maridete con la comida en la mesa y en los cajones, espigas de lavanda para que las camisas huelan mejor y los niños aseados y dormidos en sus cuartos.
Pues algo ha pasado en este mundo en algún momento de la historia reciente, y yo me lo he perdido.
Como vosotros sabéis, yo resido en Buenos Aires con mi señor esposo, y de allí que venga a menudo a esta editorial, que tiene su sede en un barrio elegante, de señoras distinguidas, todas de su casa (ve tú a saber en casa de quién), pero que no suelen responder a los piropos y se sientan con las amigas a tomar “lágrimas”, que viene a resultar un engendro de leche con un “apenitas” de café, que ha inventado aquí la gente “progre” (como se definen), mientras se pasan chismes de quién se ha follado a quién y cuánto le han depredado a su maridito por el divorcio.
Os pido disculpas, es que estoy molesta y aquí concuerdo totalmente con mi amiga y compañera Silvia respecto de la hipocresía de la sociedad de esta ciudad (ya que no de toda la Argentina) de Santa María de los Buenos Aires.
Pero vayamos al punto, que me estoy yendo por las nubes de Úbeda. Viajando en el Metro, he visto a una jovencita –me dispongo a observar a la gente para no ver a tanto estúpido hablando por móvil o jugueteando con los deditos–, que no pasaba de la mayoría de edad, leyendo la revista Cosmopolitan, que en su tapa, tan suelta de cuerpo decía algo así como “Sexo Extremo”, para el título. Y luego, si recuerdo bien, esta recomendación: “Cuatro prácticas con las que vas a conseguir que se olvide hasta de cómo se llama... ¿Apostamos?”.
¿Y de qué se trata el tan mentado “Sexo Extremo”?
¿Fantasías difíciles de expresar? ¿Cuero y cadenas? ¿El placer del dolor? ¿Obligarle a él que te obedezca, haciendo de dominante?

Si se ha generalizado la fantasía de hombres que necesitan que su compañera sea más experimentada y deba “disciplinarlo”, infligiéndole algún castigo, ¡bien fregados que estamos en esta sociedad! Y ya no quiero imaginarme si se trata de prodigar algún dolor, sea del tipo que sea. Aunque algunos intelectuales lo llamen “juegos psicológicos”, como los látigos, las vendas, las ataduras o las correas que le darán temor y acobardarán a tu compañero, convirtiéndolo en tu esclavo que, como tal, hará todo lo que desees o se te cruce por la cabeza, producto de tus más alocadas fantasías.
¡Jo-der! Si hasta parezco una maestra de grado hablándole a los párvulos. Y bien consciente que soy que esta es una página dedicada al erotismo y mi discurso está más cercano del púlpito que de la cama. Pero es que no puedo comprender qué ha pasado para que una publicación que hasta hace unos años parecía escrita por los Dominicos más recalcitrantes, de buenas a primeras recomiende la perversión (que lo es, no demos más rodeos), como juego de excitación en la pareja.
Insisto: quien estaba leyendo eso era una jovencita que bien podría haber sido mi hija, y esto me lleva a reflexionar –insisto, no soy gazmoña–, que este mundo de repente, se me ha puesto de cabeza o yo me he transformado en un dinosaurio del Neolítico que ni siquiera se imagina de qué va la cosa.
Que una cosa es la fantasía y otra muy distinta, la locura. Y desde la locura se entiende que la “diversión” de los jóvenes hoy consista en hacer una diabólica mezcla de Viagra, anfetaminas, Extasis y alcohol, para ver si consiguen lo que nosotros, en nuestra juventud –y no tanto–, lográbamos a fuerza de hormonas, romanticismo, amor y hasta sólo por el placer de sentirnos vivos.
Y hay quien de esa locura, hace una nota. Y las hay quienes compran la revista ,–y eso me parece aberrante–, para leerla y aprender...
Decidme... ¿No es para mirarlo “Desde el Diván”?
¡Vaya! ¡Que han conseguido que me enfade!
Publicado por Monserrat a las 05:00
07
Octubre
2005
- 12:01
http://enriquesoria.blogspot.com/Leo con la frecuencia que me lo permite el tiempo este blog. Nunca había comentado, sin embargo hoy he sentido el deseo de hacerlo. No soy de ningún modo y de ninguna manera más cercano al púlpito que a la cama -citando tus palabras-, tengo una adorable esposa y me gustan las letras y el erotismo (aunque no pueda escribir en ese tipo de clave). Pero creo que eso que viste es de las cosas que a mí también me indignan. Soy joven, sin embargo no tolero ciertas tendencias a culturizar y mediatizar, la relativización de la moral. Las desviaciones de la moral al relativizarla salen totalmente de lo erótico y pasan a un plano enfermizo; y esto, a todas luces es patología de enfermos mentales.
07
Octubre
2005
- 15:11
Monserrat BorrasEnrique Soria, guapo. ¡No te imaginas cuánto te agradezco este lúcido comentario! Que ya creía que era yo quien estaba de cabeza y los malos hábitos -más cerca de Thanatos que de Eros, como lo hubiera dicho La Bacana-, habían ocupado el lugar que no les caía. Eso, la relativización de la moral. Ese, precisamente es el punto. Pero no lo explayaré aquí, quizás, en otro lado. Gracias por tu comentario. Te dejo un beso y otro para la monada de tu señora esposa. Monserrat
07
Octubre
2005
- 19:48
cieloazzul2
Bueno, ahora me encuentro con tu molestia, Montserrat...
Primero que nada, decirte que me apena que la información que la revista de la que hablas publica, sea equivocada..
No es sexo extremo a lo que se refiere en sí..
Usar vendas, látigos, velas y juguetitos, no significa ningúna práctica demoniaca, la initimidad de la pareja permite experimentar absolutamente todo dentro de los parámetros de la comunicación , hay un lema que con referencia a las prácticas de éste tipo se usa.." Sano, Seguro, Concensuado". se entiende en sí la claridad del contexto.
Cómo verás, todas aquellas parejas que en sus prácticas intimas deciden incluír éste tipo de prácticas, debe tener siempre en cuenta que todo lo experimentado será bajo la comunicación y acuerdo mutuo.
El sexo extremo, como se maneja en éstas líneas que nos compartes, se toma como una práctica meramente dañina y destructiva, y no lo es... entiendo, ( siendo un articulo publicado en una revista casera) que el término sugiere sexo extremo por el simple aspecto de intensidad y arrebato con que se incita al ambiente.
Insisto, lo terrible es que la gente, por la simple ignorancia se jacte de decir que gusta del sexo extremo,( o satanizarlo en su contrario) por que disfruta que su pareja le ate las manos mientras le rinde un concierto de besos... o de nalgadas!! que bien dadas y con lujo de placer, no tienen diferencia...
El sexo extremo, incluso, bajo el lema: Sano, Seguro, Consensuado" tampoco tiene por que ser tan malo. Me parece mas malo fingir un orgasmo con la clásica postura del " buenas noches"...
Siempre y cuando, no se publicite así, como quien ofrece mentas como digestivos!!
Perdona el discurso, no pretendo en ningún momento incurrir en provocaciones, pero siendo un tema tan próximo a la realidad, lo que mejor nos queda es reconocer el tema y explicitar en nuestras convicciones y vivencias, lo valioso de la vida en pareja y sus bonanzas.
Atte.
Cieloazzul
http://decontraluces.blogspot.com/
07
Octubre
2005
- 20:37
Umma1Qué catarata de prejuicios, por favor!
Paso de Cosmopolitan y de los burgueses que la leen.
Cuando el aburrimiento, se come el deseo de las señoras gordas, sean de Buenos Aires o de la geografia que les haya tocado en suerte, recurren a paliativos muy curiosos. Es la cuestión del deseo agotado, de las postergaciones, en fín de esa frigidez que ostentan algunas de las de nuestro género, que nunca se han aceptado en la cama como hembras.
Cosmopolitan es una revista poco leída en Buenos Aires, las clases sociales altas y relativamente cultivadas pasan de ella. Si te ha tocado vivir en Buenos Aires, habrás visto como es su gente, muy inquieta, hambrienta siempre de cultura. Bueno, eso he deducido por comparacion, porque la vida me ha recalado en muy diversos puertos.
Como paso de Cosmopolitan y de la gente que se ocupa de ella, no sé que diría ese artículo del que se habla.
pero sí puedo hablar de esas prácticas. Tengo 25 años en ellas. Las cosas aparecen como desean presentarse. El sexo extremo no cuenta con mi beneplácito, pero habría que ver a que se llama asi.
Hay una suerte de refinamiento erótico, lindante siempre al arte, que se juega entre iniciados.
Es muy complejo para explicar, porque por supuesto,no entra en ellos cualquiera.
No es la estética del cuero, y todas esas payasadas, es un diálogo entre dos personas, que por razones de estructura psiquica, eso no lo dudo, pueden transformar cierto grado de dolor en placer.
Para hablar, para expresar conceptos tan rotundos y colgar sambenitos, hay que informarse. Dialogar con quienes no intentan vender un producto para el consumo de las señoras gordas y aburridas.
Por la experiencia que reúno, por la gente que conozco dentro de lo que es un arte erótico, te aseguro que he visto a muchas de ellas morir de deseo, por tener con quien vivir esas fantasías secretas, esas que le ponen agua en la boca e inquietudes en el cuerpo. Que desesperan por una hora de intensidad, por un rato que las libere de la rutina, de los fingimientos de orgasmos maritales, por tener el valor de entrar en las lindes oscuras que acicatean el placer. Muchas de esas que critican, desesperan por conocer el erotismo.
Informate en los lugares precisos, no en una revista tan devaluada. Es una idea para abrir las puertas del entendimiento y no cerrarse a las oscuras catacumbas del Santo Oficio.
18
Noviembre
2005
- 17:07
Superchic
Pues yo leo Cosmopolitan y sí, es una revista bastante leída en Buenos Aires, y si me limito a las notas de sexo, que son lo mejor que tiene la revista, ya que en algunas otras notas comparto y con otras no, pero las de sexo....el título es sólo para atraer a los lectores, piensen que tiene que compartir "cartelera" ( o mas bien, ser colocadas al lado de las mujeres desnudas de Maxim, Hombre, Premium,etc) y se atrayentes , cada vez mas " coherentes?" con los tiempos de hoy en día...¿cuándo fue Cosmopolitan una revista para amas de casa? Si acá se empezó a publicar en 1996!!!! Por que no mirar entonces a la revista GENTE, que pasó de ser una revista de fárándula a tener portadas soft porn desde 1994? Tengo 25 años, quizás crecí durante un gran cambio social ( a nivel de desnudez en portadas de revistas, si se fijan, ya casi nadie pone el clásico plástico negro de la cabeza para abajo en la revistas porno) Yo daría una vuelta por el puesto de revistas....igual....
19
Noviembre
2005
- 11:52
Monserrat BorrasEntiendo lo de las fantasías... que no se trata de eso la nota. Tampoco abro un juicio de lo que una pareja haga en su intimidad, sino que se publicite de la forma en que se hace. Respecto del comentario de "superchic", es cierto, aquí en Argentina Cosmopolitan empezó en esa época pero, querida lectora, yo la leo desde mucho antes tanto en inglés, como en español. ¿Crees que suelto un juicio sin haberme documentado antes? Respecto de Gente, deploro esa publicación desde que estaban los Vigil en la dirección de Atlántida y "Chiche" Gelblum como director, hace mucho más de 25 años. Pero una cosa no tiene que ver con la otra. En sí, lo que quería transmitir era la sensación de aquello que podemos esperar para el futuro, dadas las circunstancias. ¿A tí te gusta Cosmpolitan? Pues muchacha, sigue leyéndola... ¿Los títulos son para hacer que la gente compre? ¡Vale! Dejemos que nos vendan con artilugios. Es la ética de la globalización. Nada es lo que parece y nada parece lo que es. Gracias por vuestos comentarios. Os dejo un besito. Monse.