La descubrí mirando “Stalin”, una producción histórica de HBO. Me sedujo con esos ojazos que parecen siempre perplejos cuando vi “Sabrina” por primera vez. Con “El primer caballero”, comprendí que me estaba pasando algo serio. Cuando vi “Leyendas de pasión” supe que lo que me ocurría no tenía remedio.
Nació el 4 de enero de 1965 en Epsom, en el condado de Surrey en Inglaterra. Lo que quiere decir que ahora tiene unos estupendos cuarenta años. Justo lo que me recomendó mi médico de cabecera.

Empezó a actuar cuando estaba en el colegio secundario. Estudió en la London´s Webber-Douglas Academy of Dramatic Arts y en el West Surrey College of Art and Design.
Se casó con un actor cuyo nombre no me dice nada y no tiene la menor importancia, porque ya están divorciados, de modo que aún abrigo la esperanza que cuando consiga su correo electrónico y le diga lo que me ocurre con ella, me conteste.
Se llama Julia Karin Ormond, y cuando la vi en “Nostradamus” así, como está en la imagen, el mundo se me puso patas para arriba y creo que puedo asegurarles que perdí la cordura. El mundo, para mí, ya no es el mismo.

Así como hay mujeres que se vuelven locas con Brad Pitt, Tom Cruise o Richard Gere yo, estimados lectores, me pirro por Julia Ormond.
Sí, lo confieso. Soy de carne y hueso y todos podemos darnos permiso para tener por lo menos un capricho extravagante y alimentar nuestras fantasías, por más locas que parezcan, aunque sospechemos que nunca vamos a poder hacerlas realidad.
La mía es Julia Ormond. Y es la mujer de mis sueños.
¿Alguien conoce su dirección de correo electrónico?