Suaves como el terciopelo, sensuales como un gato, malvadas, inteligentes y despiadadas. Así debían ser las divas fatales según el criterio del cine. Esas características crearon personajes que han pasado a la historia y, debajo de los cuales, quizás habitaban personas muy parecidas a las de ficción.
La femme fatale es lo menos parecido a una esposa de clase media y, si por alguna circunstancia lo tiene que ser, violará todas las reglas, ateniéndose a su propia escala de valores, para dejar de serlo. Invariablemente una mujer así utiliza todos sus encantos y su sensualidad, dispuesta a cualquier cosa, con tal de conseguir lo que se propone, aunque su actitud la lleve por el camino de su autodestrucción.

Lana Turner y Jessica Lange interpretando el papel de Cora Smith, en “El cartero llama dos veces”, son paradigmas de la femme fatale.
Es cierto que la escena entre Lana Turner y John Garfield, filmada en la década de los ´40 no es tan tórrida como la que interpretaran Jessica Lange y Jack Nicholson en los ´80. Se comenta que durante la filmación, en cierto momento, todos los que trabajaban en el set de filmación se retiraron y los dejaron hacer...

Hubo varias divas así. En este momento recuerdo a Rita Hayworth, Greta Garbo, Ava Gardner y Marlene Dietich entre las más conocidas en los Buenos Viejos Tiempos del cine en blanco y negro.
Sharon Stone, Melanie Griffith, Kathleen Turner y Kim Bassinger , entre las más reconocidas en nuestro tiempo.

Pero ¿quién recuerda a Theda Bara –Theodosia Burr Goodman–, esa comehombres, una de las más populares actrices del cine mudo de principios del siglo XX, que se conoció como “The Vamp” en el papel de Cleopatra?
Si no la conocían, aquí se las presento.
Y, por favor, no se vayan que esta semana tenemos un anuncio de excepción para los sábados y domingos. Les garantizo que se convertirán en adictos, y esperarán el fin de semana... para saber cómo sigue.